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Dando el grito en México


Valentina Pilonieta-Vera




Celebrando el mes patrio de Mexico.

Un olor a tequila, carnitas y tortillas recién hechas aromatizan el mes. La gente se viste con atuendos coloridos, algunos usan camisas de la selección nacional, mientras otras visten sus blusas típicas con diseños bordados por las señoras del mercado. El verde, blanco y rojo adornan la atmósfera, y por alguna razón extraña se ven nopales en cada esquina. México está de fiesta. La noche esperada es precedida por semanas de preparación nacional. Cada estación de radio promociona el mes patrio, las tiendas brindan ofertas patrióticas y los zócalos se preparan para la feria. Por un mes entero la pequeña ciudad de Cholula ha salido a adornar las calles con puestos de venta dinámicos que capturan la variedad increíble de este hermoso país. Los elotes asados, las gorditas dulces, la carne al pastor, los chapulines, las nieves, los Clamatos, y las rancheras hacen del Camino Real de San Andrés una fiesta diaria que celebra el nacimiento de un país independiente. Caminar por este sendero de realeza es como hacer un viaje al corazón de México. Hay caballos, bueyes y burros, como para dar la idea de que el campo está presente en la feria. Los turistas hacen fila para subirse a los lomos de las bestias, con la esperanza de capturar una imagen que les recuerde de aquella tarde lluviosa en la que conmemoraron a la patria a las faldas de la pirámide. Mientras que se acerca la noche del grito, la gente planea sus celebraciones y escoge el lugar donde gritarán orgullosos de ser mexicanos. Algunos estarán en el zócalo, otros en sus casas, muchos en el norte y más en el sur, pero todos acabarán su noche diciendo “¡Mexicanos! ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Dominguez! ¡Viva Allende! ¡Vivan Aldama y Matamoros! ¡Viva la Independencia Nacional!” pero sobre todo ¡Viva México!




Shouting in Mexico

Celebrating Mexico's Patriotic Month.

Tequila, carnitas and recently made tortillas give this month a particular scent. In the streets, people wear their colorful attires, some represent the national soccer team, while others wear traditional embroidered blouses created by the market ladies. Green, white and red dress the atmosphere, and for a strange reason there are cacti in every corner. Mexico is celebrating. The awaited night is preceded by weeks of national planning. Every radio station promotes this patriotic month, stores give independence discounts and every town square prepares for the festival. For an entire month Cholula has come out to adorn its small streets with dynamic tents that capture this country’s incredible variety. Roasted corn on the cob, sweet gorditas, pastor steak, fried grasshoppers, ice creams, beers with Clamato, and ranchera music make San Andres’ Camino Real a daily party that celebrates the birth of an independent nation. Walking down this path of royalty is like taking a trip into the heart of Mexico. There are horses, ox, and donkeys, as if to inspire the idea of the country. Tourists make a line to crawl atop the beasts with hopes of capturing an image that will remind them of that rainy afternoon when they celebrated the nation under the pyramid’s shadow. As the night of the famous shout approaches, everyone begins to plan their celebrations choosing the place where they will scream with Mexican pride. Some will be in the town square, others in their homes, many in the North and more in the South, but all will end the night shouting “Mexicans! Long live the heroes that gave us the Fatherland! Long live Hidalgo! Long live Morelos! Long live Josefa Ortiz de Dominguez! Long live Allende! Long live Aldama and Matamoros! Long live National Independence!” and above all Long Live Mexico!

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