Syndicate content

User login

Advertisement

Add content

Editorial


Gabriel Pilonieta Blanco



Una vez más la celebración del mes de la herencia hispana a quedado atrás.

 Y una vez más me pregunto si logramos aunque sea colocar una chispa de emoción en la cabeza de nuestros vecinos ya que al parecer, algunas veces, vivimos de espaldas a la realidad y caemos en la falacia de pensar que somos el centro del universo y nos ignoramos mutuamente.

Con el pasar del tiempo sabemos de posiciones encontradas sobre la percepción que los norteamericanos tienen de los Latinoamericanos como “su patio de atrás” siempre en desarrollo pero sin lograr ningún avance y por el otro lado vemos a el vecino del norte como “el águila del poder”, ya sabemos que ambas maneras de vernos son inevitables. Hay también innumerables puntos medios que nos dan perspectivas de colores diferentes y que son precisamente las que enriquecen a ambas partes.

Como ejemplo me refiero a los aportes que innumerables hispanos han hecho para el mejoramiento de Los Estados Unidos de América, en prácticamente todos los campos de la ciencia, el saber, el deporte y la cultura, en este sentido me ha llamado mucho la atención los últimos juegos de beisbol el número de jugadores latinos en ambos contendientes y su calidad a la hora de lograr la victoria a un encuentro.

Por otra parte existen muchos ejemplos de norteamericanos que han dejado su impronta en nuestros países y por ello en esta edición mencionamos un libro publicado no hace mucho sobre el trabajo pictórico de Edwin Frederic Church en Colombia que abrió los ojos y mentes norteamericanas a las bellezas del trópico.

Claro está que en el transcurso del tiempo se ha demostrado que la influencia económica ha sido determinante, pero también ha habido un gran impacto cultural, para bien o para mal. La revolución de la salsa como género musical tuvo lugar en New York y otro tanto ha sucedido con el rock en español en Argentina y México.

Me parece, que para nadie es novedad el hecho que las novelas, género tan vilipendiado ( al menos por mi) han penetrado a la sociedad norteamericana como es el caso de Betty la Fea, que luce como si su futuro fuera un moderno show de Lucy. Al mismo tiempo las hamburguesas son parte de la dieta diaria en la mayoría de las ciudades latinoamericanas.

Lo importante para mi es, en todo caso, que analizar tanto esfuerzo hacemos para conocernos verdaderamente. Digo, parafraseando a Pablo Navas, autor  del libro mencionado antes, cuánto sabemos nosotros de historia, arte, cultura norteamericana para como para poder pedir que nos conozcan a nosotros más profundamente.

El día que abramos bien los ojos y cerebros para saber más del otro, ese día empezara una verdadera integración, nunca antes.




Editorial

The celebration of the Hispanic Heritage Month has come and gone.

 We must ask ourselves, what did we acheive? Still the same questions persist regarding the Hispanic role in the community of Wilmington, the whole of Delaware and the United States.

It appears we are not facing the reality of our position in America. Sometimes we think we are the center of the universe. With that type of thinking we are immune to the minds and hearts of the remainder of the our citizens.

We know very well the North American perception; that they have Latin Americans as "their back porch," always developing, but never attaining any real advancement. Latinos perceive our neighbor to the north as the "eagle of power." 

 

I refer to the contributions of innumerable Hispanics who have made undeniable advances to United States progress in every endeavor: science, sport, politics, culture, etc.

(Consider the high percentage of Hispanic players in Major League Baseball alone).

On the other side of the equation, there have been North Americans who have left their imprint on Latin America. In this issue is an article on Edwin Frederic Church and his landscapes and diary of 1850 Colombia. This book did much to open the eyes and minds of North Amiricans to the beauty of the tropics.

Culturally, the "Salsa", as a musical genre, was promoted in New York and became an international phenomenon. A similar occurence was in Argentina and Mexico with "Spanish Rock."

 

"Las novelas" (soap operas), genre that is so vilifying - at least for me - have penetrated North American society as with "Ugly Betty" that resembles a modern "Lucy" show. Hamburgers are part of the everyday diet of the majority of the cities in Latin America.

The bottom line for me is the request that we analyze ourselves to understand ourselves. I paraphrase Pablo Navas, author of the aforementioned Church book:  "when we get to know about history and art of North American culture in order  we will understand ourselves better. And the day when we widely open our eyes and our brains in order to get to know more of the other, that will be the day when true integration will begin...and not before."

 

 

 

Advertisement

Advertisement

Advertisement