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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



Algunos días atrás un buen amigo me planteaba su preocupación en referencia a los niños centroamericanos que han llegado a Delaware.

Su planteamiento presumía que el gobierno debe dar una respuesta a esta oleada de jóvenes que vienen a nuestro estado, luego de pasar la frontera, y de sufrir un sin número de circunstancias, sin tener ningún apoyo familiar que responda por ellos.

El tema es, que si bien el Gobernador del estado informó a los miembros de la casa de representantes que el gobierno federal asignó un cierto número de niños (117) para que sean atendidos en Delaware por organizaciones sin fines de lucro, estos muchachos en verdad necesitan apoyo para salir adelante.

El asunto es, como mencionamos en una edición anterior, que la comunidad hispana de Delaware debe actuar de una manera creativa para atender esta situación. Esperar a que otros asuman las riendas y aporten las soluciones no parece ser lo mejor en este momento. Por cierto que ya se han visto ofertas de espacios para dedicarlos a la enseñanza de oficios útiles para estos muchachos, algunos de los cuales solo están realmente interesados en trabajar, pero no tienen las habilidades necesarias o no hablan inglés.

Voluntarios para salir juntos adelante, es una muy buena manera de dar la cara a problema tan peliagudo que muy pronto enfrentarán, por ejemplo, los distritos escolares del condado de Sussex, cuando más de cien nuevos alumnos toquen sus puertas pidiendo su espacio. Una situación que se ha venido repitiendo en los últimos meses en un estado donde ya hay 35.000 niños viviendo en nivel de pobreza, según informó la fundación Annie E. Casey Foundation.

Se espera que las familias aporten su grano de arena para no solo aliviar, sino dar la oportunidad para que estos niños que han llegado a nuestro estado huyendo de la pobreza y la violencia de las gangas como la Mara Salvatrucha, tengan al menos la oportunidad de buscar algo mejor. Según reportan los medios locales, las iniciativas no se han dado aún y creo que va siendo hora de que pensemos en hacer algo.

Volviendo a mi amigo que me planteó el problema, creo que es muy razonable su argumento de que lo más importante en este momento es protegerlos a ellos, los jóvenes inmigrantes que no tienen ninguna otra oportunidad, ni camino por donde andar. Según él son muchos los comentarios negativos que han proliferado por las redes sociales, lo cual no me extraña para nada y los vemos, por ejemplo de esta índole: “¡Bienvenido a América! Venga uno, vengan todos... Es una sociedad muy triste en la que vivimos hoy en día cuando dejamos que todos y cada uno entren en nuestro país para quedarse. Un país donde ni siquiera podemos cuidar de nuestros propios ciudadanos americanos, nacidos y criados aquí, que lucha o han luchado por la libertad de nuestro país. Tenemos nuestras propias personas sin hogar, hambrientos, niños pobres que necesitan ayuda, comida, ropa, seguro médico y dental, etc. Vamos a cuidar de los nuestros antes de tratar de hacernos cargo de los problemas de todos los otros países. ¡Envíenlos de vuelta! ¿Por qué debemos dejar de lado a los nuestros para arreglar los problemas de otros? Bienvenido a América, ahora habla inglés…”

Y por supuesto también hay quien dice que estos niños ya tienen garantizada la estadía y que se han mimetizado en nuestra comunidad y más nunca se presentarán a las audiencias que por ley deben de tener para definir su situación. De nosotros depende el que mañana esto niños sean ciudadanos productivos o simplemente una rémora más.




Editorial

A few days ago a good friend posed me his concerns regarding Central American children who have come to Delaware.

His approach assumed that the government must respond to this wave of young people coming to our state, after crossing the border, and after suffering a number of circumstances, having no family support to answer for them.

The issue here is that while the state governor briefed members of the House of Representatives that the federal government allocated a certain number of children (117) to be assisted in Delaware by non-profit organizations, these children really need support to move forward.

The matter is, as mentioned in a previous edition, that Delaware's Hispanic community must act in a creative way to address this situation. To wait for others to take the reins and provide the solutions doesn’t seem to be the best thing to do at this time. By the way, we have already seen facilities being offered to devote to teaching useful skills to these children, some of whom are only really interested in working, but they do not have the necessary skills or do not speak English.

Volunteering to advance together is a great way to confront a tricky problem that very soon will face, for instance, the school districts of Sussex County, when over a hundred new students will knock on their doors asking for a space. This is a situation that has been repeated in recent months in a state where there are 35,000 children living in poverty, according to the Annie E. Casey Foundation.

Families are expected to contribute their bit to not only alleviate, but to allow an opportunity for these children who have come to our state escaping from poverty and gang violence as Mara Salvatrucha’s, to have at least the opportunity to seek for something better. According to local media reports, efforts have not been made yet and I think it's time to think about doing something.

Going back to my friend who brought up problem, I think it is very reasonable his argument that the most important thing right now is to protect them, the young immigrants who have no other opportunity or path by which to walk. According to him there are many negative comments that have proliferated through social media, which does not surprise me at all; for instance, of this kind: “Welcome to America!! Come one, come all... It's a very sad society we live in today when we let everyone and anyone into our Country to stay!!!! A Country where we can't even take care of our own American's born and bred that fight or have fought for our Country's freedom. We have our own homeless, starving, poor children who need help, food, clothing, medical and dental insurance, etc. Let's take care of our own before we try to take care of every other Countries problems!!!!! Send them back!!! Why should we push our own to the side to fix other's problems???!!!! Welcome to America, now speak English....”

And of course there are also those who say that these children have already secured a stay and that they have merged in our community and will never appear at the hearings they should have by law to define their situation. It is up to us that tomorrow these children become productive citizens or just another hindrance.

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