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Editorial


Gabriel Pilonieta Blanco



En la práctica si alguien ha esperado 10 o 20 años, ¿por qué no seguir con la esperanza de que el momento está más cerca que nunca?

La semana pasada el juez federal Andrew S. Hanen detuvo temporalmente la entrada en vigor de la acción ejecutiva que permitiría que unos 5 millones y medio de indocumentados de familias inmigrantes reciban un beneficio temporal de no ser deportados y, aunque el gobierno presentó al día siguiente un recurso de urgencia para que el juez se retracte, no se espera que se tome una decisión definitiva hasta por lo menos una semana.

La decisión del juez fue tomada luego de una demanda presentada en la Corte del Quinto Circuito de Brownsville, Texas, por 26 estados de la Unión, argumentando que Obama se extralimitó en sus funciones ejecutivas y el beneficio migratorio viola la constitución.

El juez Hanen dictó la medida cautelar deteniendo la entrada en vigor de la acción ejecutiva teniendo en cuenta uno de los argumentos de los demandantes, que el DHS no publicó previamente la medida en el Registro Federal para tener en cuenta el comentario público.

El pasado miércoles debía entrar en vigor la primera parte del plan ejecutivo de Obama, que consiste en la ampliación de un programa ejecutivo de 2012 conocido como Acción Diferida (DACA) y que ya ha evitado la deportación de más de medio millón de jóvenes a los que se conoce como los "soñadores".

Además de la ampliación de DACA, el fallo del juez Hanen también afecta al programa Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), cuyo inicio estaba programado para mayo y que busca amparar a los padres de ciudadanos estadounidenses o con residencia permanente.

Nuevamente el pugilato legal detiene un proceso que se avizoraba como, tal como lo dice su nombre, un alivio para las familias inmigrantes que nuevamente deben esperar a que de alguna manera la tortilla dé la vuelta.

El Presidente prácticamente ha entrado en campaña con el fin de defender la medida e incluso ofreció vetar cualquier medida que se tome que no considere un alivio para las familias que califiquen para no ser deportadas, según su proyecto.

En todo caso coincido con otros comentarios en que en este momento la palabra clave es Temporal, esto supone que las acciones ejecutivas se bloquean y no pueden ser implementadas hasta que ese bloqueo se levante en el proceso de apelaciones, que puede llegar incluso hasta la Suprema Corte de la nación.

Sin embargo los grupos pro inmigrantes están haciendo un llamado a las familias a continuar recaudando los documentos necesarios para solicitar la acción diferida en el entendido de que se trata un impedimento temporal que más temprano que tarde será superado.

En la práctica si alguien ha esperado 10 o 20 años, ¿por qué no seguir con la esperanza de que el momento está más cerca que nunca? La esperanza es lo último que se pierde.




Editorial

In practical terms, if someone has waited 10 or 20 years, why not continue, hoping that the time is closer than ever?

Last week, the Federal Judge Andrew S. Hanen temporarily stopped the entry into force of the executive action that would allow about 5 and a half million of undocumented individuals from immigrant families to receive a temporary benefit of not being deported, and although the government presented the next day an urgent appeal to have the judge retract, it is not expected that a final decision will be taken until at least a week.

The judge's decision was taken after a lawsuit was filed in the Fifth Circuit Court of Brownsville, Texas, on behalf of 26 US states, arguing that Obama exceeded his executive functions and immigration benefit violates the constitution.

Judge Hanen issued the injunction stopping the entry into force of the executive action in the light of one of the arguments of the plaintiffs: that DHS did not previously publish the measure in the Federal Registry to allow for public comment.

Last Wednesday was to take effect the first part of the executive plan of Obama, which involves the expansion of an executive program from 2012 known as Deferred Action (DACA) and has already prevented the deportation of over half a million young people known as the "dreamers."

Besides the expansion of DACA, judge Hanen’s ruling also affects the Deferred Action for Parent Responsibility (DAPA) program, which launch was scheduled for May and seeks to shelter the parents of US citizens or permanent residents.

Again the legal conflict stops a process envisioned as, like its name implies, a relief for immigrant families who now must wait again for the tortilla to somehow flip.

The President is in campaign to defend the measure and even contemplates to veto any measure taken that does not consider a relief to qualifying families to avoid being deported, according to his project.

In any case I agree with other comments that at this time the keyword is Temporary, this means that executive actions are blocked and cannot be implemented until the blockage is lifted in the appeals’ process, which can reach even the Supreme Court of the nation.

However the pro immigrant groups are calling families to continue to collect the necessary documents to apply for deferred action on the understanding that this is a temporary obstacle that sooner rather than later will be overcome.

In practical terms, if someone has waited 10 or 20 years, why not continue, hoping that the time is closer than ever? Hope is the last thing to die.

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