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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



La apertura de la embajada de los Estados Unidos en la Habana marcará el final de un proceso de aislamiento entre la isla caribeña y su vecino del norte.

La apertura de la embajada de los Estados Unidos en la Habana marcará el final de un proceso de aislamiento entre la isla caribeña y su vecino del norte, mientras que su amigo (Venezuela) por los últimos 16 años pasa por la peor crisis de su historia y sin mucha esperanza de superarla por el camino que va.

Mientras que los habitantes de la Habana esperan con ansia la apertura diplomática y el final, imaginario, de las  largas colas y el racionamiento que han sufrido por medio siglo, los venezolanos tratan de sobrevivir a la escasez y la inflación lo cual nos hace recordar cuan irónica puede ser la vida.

Unos 20 años atrás prácticamente todos los suramericanos querían emigrar a Venezuela ya que era el mejor lugar para encontrar trabajo y ganar buen dinero. Nos cuentan amigos nuestro de Colombia y Ecuador que para ellos era mejor que Miami ya que las leyes migratorias eran mucho menos rígidas y el venezolano siempre fue (gracias a Dios sigue siendo) un ser humano generoso que ha abierto sus puertas a gentes del mundo entero.

Como hecho anecdótico, Fidel castro cumplirá sus 89 años un día antes de la apertura de la embajada Americana y será un gran rumba dedicada a “un hombre inmenso” como les gusta llamarlo a los cubanos del régimen, desde tiempo atrás, pero yo creo que será la rumba del siglo para celebrar que su control está por terminar. Así como terminó su idilio con los herederos de Chávez “compañero del alma’ al colocar, los cubanos, exigencias novedosas para que los venezolanos puedan viajar a su país y quizás hacerse los locos con los millones de dólares que Cuba adeuda a Venezuela después de 16 años de “ayuda solidaria”.

La relación entre ambos países caribeños es de larga data desde que el líder cubano José Martí, por ejemplo, vivió parte de su exilio en Caracas o por ejemplo, Carlos Andrés Pérez fue un elemento fundamental  para la llegada de capitales españoles a la isla a pesar del embargo, mientras que el territorio venezolano fue quizás el primero en el que Fidel Castro puso a prueba su idea de exportar la revolución financiando una guerrilla izquierdista que no logró ningún objetivo.

Otro fenómeno, esta vez más actual, es el de los miles de cubanos que trabajando en las misiones que organizó el chavismo usaron a Venezuela como trampolín para salir de la isla y como testigos queda una nueva generación de Venezolanos-Cubanos que ahora viven en estos países, producto de las relaciones entre ciudadanos de ambos sexos en los dos países.

 

En todo caso el panorama político entre ambos países está a punto de cambiar y eso no lo puede detener nadie.




Editorial

The opening of the US Embassy in Havana will mark the end of a process of isolation between the Caribbean island and its northern neighbor.

The opening of the US Embassy in Havana will mark the end of a process of isolation between the Caribbean island and its northern neighbor, while his friend (Venezuela) for the past 16 years has been going through the worst crisis in its history without much hope of overcoming it if its path continues to be the same.

While the Havana people anxiously await the diplomatic opening and the end –imaginary- of the long lines and rationing they have suffered for half a century, Venezuelans try to survive shortages and inflation which reminds us how ironic life can be.

About 20 years ago virtually all South Americans wanted to immigrate to Venezuela as it was the best place to find a job and earn good money. Our friends from Colombia and Ecuador tell us that it was better than Miami for them since immigration laws were much less rigid and Venezuelans were always (and thankfully remain) generous human beings that have opened their doors to people from around the world .

As an anecdote, Fidel Castro’s 89th birthday will be the day before the opening of the American embassy and there will be a great party dedicated to "a huge man," as the Cubans from the regime liked to call him some time ago, but I think it will be the party of the century to celebrate that his rule is about to end. In the same manner he ended his romance with the heirs of his 'soul mate' Chavez by establishing (the Cubans) novel requirements for Venezuelans to travel to their country and perhaps even forget the millions of dollars that Cuba owes Venezuela after 16 years of "solidarity aid".

The relationship between the two Caribbean countries has a long history since the Cuban leader José Martí, for example, spent part of his exile in Caracas or, Carlos Andrés Pérez was instrumental in the arrival of Spanish capital to the island despite the embargo, while Venezuela was perhaps the first country in which Fidel Castro tested his idea of ​​exporting the revolution funding a leftist guerrilla that did not achieve any goal.

Another phenomenon, this time current, is that of the thousands of Cubans who while working in the missions organized by Chávez, used Venezuela as a springboard to leave the island, and to prove this point we witness a new generation of Venezuelans-Cubans now living in these countries, the result of relations between citizens of both sexes in the two countries.

 

In any case the political landscape between the two countries is about to change and that cannot be stopped by anyone.

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