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Voluntarios por la Humanidad


Gabriel Pilonieta-Blanco

Left to Right; John Morrison, Lyle Wallig, Bob Rogers, Maritza Martinez, Harvey Morris and Herb Boden




Habitat para la humanidad siempre tiene las puertas abiertas para los voluntarios que quieran hacer algo diferente, y que valga la pena, en su tiempo libre.

Maritza Martínez, la coordinadora de voluntarios de hábitat para la humanidad en el condado de new Castle es una dinámica joven siempre sonriente y muy apasionada por su trabajo al que le ve el verdadero sentido de la vida. Para Maritza ser voluntario es estar vivo, y devolver algo a la comunidad de la que formamos parte, y con “Hábitat los voluntarios trabajan unidos para darle la oportunidad a familias que no soñaban siquiera en tener casa propia y hacerlo una realidad.”

“Es la manera de revitalizar los vecindarios, ayudando a la gente a tener el orgullo se ser propietario de su casa en lugar de estar siempre arrendando, la gente cuida más los suyo,” aclara Martínez. Los voluntarios muchas veces son patrocinados por las mismas empresas donde trabajan: industrias, bancos, etc. y viene en grupos, pero también participan los voluntarios que vienen por cuenta propia. “Es una manera de formar nuevas amistades, conocer gente, y formar parte de la comunidad.”

Durante nuestra visita a la sede de la organización en Wilmington pudimos conocer a voluntarios casi “permanentes” quienes son jubilados de las industrias, empresas y vierten toda su experticia recibiendo sólo sonrisas a cambio. “Vengo dos veces a la semana”, cuenta Herb Boden, “la paso bien y además le doy un rato de felicidad a mi esposa”, dice con picardía este químico jubilado de la Dupont.

Y que el mundo es un pañuelo lo demuestra el hecho de que mi vecino Arnold Lewis, quien me enseñó a cuidar mis árboles, es también un voluntario de Hábitat y, nada menos que el director de la organización, Kevin Smith, es el padre de unas de las alumnas de la Academia Las Américas de Aspira donde el famoso Sr. P, mi hijo, le dio clases de arte y música a su hija.

Conocer a los voluntarios de Hábitat fue una experiencia educativa. Supimos de los muchos proyectos que ya han sido terminados y de los que están en marcha, por ejemplo, Cooper Run que es un conjunto de 7 casas que serán entregadas el 14 de noviembre y, en las que durante nuestra visita estaban trabajando 40 personas, en su gran mayoría voluntarios (hombres y mujeres) bajo la dirección de Cody Hayes, un joven de 20 años que se graduó en técnicas de construcción y ha sido voluntario de Hábitat desde que tenía 13 años y es hijo de un hombre que le enseñó cuanto pudo sobre lo que tiene que ver con la edificación, mantenimiento y reconstrucción de viviendas.

Maritza Martínez explica que cualquiera puede ser voluntario tanto en la construcción, como en la tienda Restore que se dedica a la venta de una gran variedad de insumos para la construcción, desde tornillos a electrodomésticos pasando por puertas o ventanas, o finalmente trabajar en la oficina o quizás asistiendo a algunos de los talleres que ofrecen para los futuros compradores.

Ahora ¿usted se imagina pagar 150 a 200 dólares por la hipoteca de su vivienda PROPIA? Casi increíble, pero es cierto y eso es lo que se logra con Hábitat para la Humanidad y en futuros artículos les daremos a conocer cómo.

Si usted desea ser voluntario de Hábitat para la Humanidad puede visitar la página web http://habitatncc.org/ o llame al (302) 652-0365 ext. 110




Volunteers for Humanity

Habitat for Humanity always has its doors open to volunteers who want to do something different and worthwhile in their leisure time.

Maritza Martínez, the volunteer coordinator for Habitat for Humanity in new Castle County is a young dynamic lady always smiling and very passionate about her work which through she sees the true meaning of life. For Maritza, to volunteer is to be alive, and give back to the community of which we are part, and with "Habitat volunteers work together to provide the opportunity for families who do not even dreamed of owning their own home and make it a reality."

"It's a way to revitalize neighborhoods, helping people to be proud of owning their home instead of renting will always have people caring more about something it’s theirs," explains Martínez. Volunteers often are sponsored by the same companies they work for: industry, banks, etc. and they come in groups, but also individual volunteers come on their own. "It's a way to make new friends, meet people, and be part of the community."

During our visit to the headquarters of the organization in Wilmington we could meet almost "permanent" volunteers who are retired from the industries and companies, and they pour all their expertise receiving only smiles in return. "I come twice a week," says Herb Boden, "have a good time and also give a bit of happiness to my wife," says mischievously this retired chemist for DuPont.

And that the world is a very small place is evidenced by the fact that my neighbor Arnold Lewis, who taught me how to care for my trees, is also a volunteer for Habitat, and that the organization's director is no other than Kevin Smith, the father of one of the students of the Las Americas Aspira Academy, where the famous Mr. P gave art and music classes to my son.

Getting to meet the volunteers of Habitat was an educational experience. We learned about the many projects that have been completed and the other many that are underway, for example, Cooper Run is a set of 7 houses that will be finished on November 14 and in which during our visit 40 people were working on, the vast majority volunteers (men and women) under the direction of Cody Hayes, a 20 year old who graduated in construction techniques and has volunteered with Habitat since he was 13 years old and is the son of a man who taught him whatever he could about building, maintenance and reconstruction of houses.

Maritza Martínez explains that anyone can volunteer in construction sites as well as in the Restore store that sells a variety of supplies for construction, from screws and appliances to doors or windows, or eventually working in the office or perhaps attending some of the workshops offered for prospective buyers.

Now, can you imagine paying $150 to $200 for the mortgage on your OWN home? Almost unbelievable, but true and that is what is achieved with Habitat for Humanity and in future articles we will let you know how.

If you’d like to volunteer for Habitat for Humanity, you can visit the website http://habitatncc.org/ or call (302) 652-0365 ext. 110

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