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¿Habrá Crisis en las Polleras?


El Tiempo Hispano



Ante la explosión de Influenza Aviar en el centro del país, se han perdido 42 millones de pollos y 7.5 millones de pavos, que representan casi el 10 por ciento de la producción del país,  generando pérdidas económicas asombrosas.

Delaware, con una producción de casi 300 millones de aves, ocupa el tercer lugar a nivel nacional, y entre el 45 y 60 por ciento de los 13.500 trabajadores son hispanos.

Ante la explosión de Influenza Aviar en el centro del país, se han perdido 42 millones de pollos y 7.5 millones de pavos, que representan casi el 10 por ciento de la producción del país,  generando pérdidas económicas asombrosas. Y por supuesto la preocupación está presente en Delaware ya que se espera que el virus llegue a nuestro estado para el próximo otoño, con las aves migratorias que arriban a Delaware.

El miércoles 8 de julio, el Comité del Senado sobre Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales celebró la audiencia "Detención de una amenaza de la influenza aviar para la salud pública y animal” en la que el Senador por Delaware Tom Carper declaró que  "Como algunos de ustedes saben, la península de Delmarva - que incluye partes de Delaware, Maryland y Virginia - es el hogar de algunos de los mayores productores de pollos broiler (pollos para consumo) en los EE.UU. De hecho, el condado de Sussex, Delaware, es considerada la cuna de la industria de pollos de engorde y produce más pollos que cualquier otro condado en los Estados Unidos. El valor económico total que esta industria trajo a Delaware en 2014 fue $2700 millones de dólares. De hecho, la carne de nuestros pollos broiler se exportó a todos a las naciones del mundo para una suma de casi 140 millones de dólares el año pasado”.

 

"Si eso no es suficiente, algunos de nuestros principales socios comerciales han cerrado temporalmente sus puertas a nuestras exportaciones de aves de corral. En algunos casos, estas prohibiciones afectan a todos los estados que producen productos de aves de corral - no sólo a aquellos que han tenido un caso confirmado de la gripe”.

 

"Afortunadamente, hay algunas buenas noticias. La frecuencia de nuevos casos ha disminuido considerablemente en las últimas semanas. Los pollos de engorde aún no han contraído el virus. Y hasta ahora, no hay evidencia de una amenaza para la salud humana. Tenemos que agradecer a los agricultores en todo Estados Unidos por gran parte de esta buena noticia. Sus esfuerzos y sacrificios  realmente han marcado la diferencia. También me gustaría hacer un reconocimiento a nuestras autoridades federales y estatales de agricultura y de salud pública por su arduo trabajo. Nuestros amigos en el mundo académico y la industria también han hecho un gran trabajo”.

 

"Pero este no es momento para descansar en los laureles. La posibilidad de un nuevo brote, incluso aquí a lo largo de la costa este, es muy real. Todos nosotros necesitamos permanecer en estado de alerta. Esto es especialmente cierto a medida que avanzamos en la temporada migratoria en los próximos meses.”

La idea fundamental de la audiencia del congreso era plantear ideas para contener el virus de lo que el Director de USDA calificó como la mayor emergencia de salud animal en la historia del país. Uno de los invitados fue el profesor Jack Gelb, Director del Centro de Biociencias de la Universidad de Delaware, quien explicó que la experiencia adquirida en Delaware durante una explosión de influenza en el 2004 ha permitido desarrollar e implementar programas de bioseguridad diseñados para ayudar a los granjeros a prevenir y a responder a la influenza aviar en sus granjas. Ellos son los que pueden identificar más temprano los síntomas e iniciar medidas de bioseguridad de inmediato.

El profesor Gelb también recomendó crear seguros para los criadores de aves que pudieran perder sus animales en caso de contaminación, ya que las aves deben ser eliminadas de inmediato.

El secretario de Agricultura Delaware Ed Kee se refirió a la industria avícola como "la columna vertebral de nuestra industria agrícola", y el aumento de la demanda conducirá a un "crecimiento actual y futuro".

 

Y una nueva epidemia de Influenza aviar podría tener consecuencias graves en la comunidad hispana de Sussex, por lo que como recomendaciones prácticas de la audiencia del congreso aprendimos que los trabajadores deben poner aún más cuidado con la limpieza de las botas y los equipos.




Is there a Crisis in Poultry Farms?

Given the explosion of Avian Influenza in the center of the country, 42 million chickens and 7.5 million turkeys have been lost, representing nearly 10 percent of the country's production, generating staggering economic losses.

With a production of almost 300 million birds, Delaware ranks third nationally; and between 45 and 60 percent of the 13,500 workers is Hispanic.

Given the explosion of Avian Influenza in the center of the country, 42 million chickens and 7.5 million turkeys have been lost, representing nearly 10 percent of the country's production, generating staggering economic losses. And of course the concern is present in Delaware because the virus is expected to come to our state next fall, with migratory birds arriving at Delaware.

On Wednesday July 8th, the U.S. Senate Committee on Homeland Security and Governmental Affairs held the hearing "Stopping an Avian Influenza Threat to Animal and Public Health” where Delaware’s Senator Tom Carper stated: “As some of you may know, the Delmarva Peninsula – which includes parts of Delaware, Maryland and Virginia – is home to some of the largest broiler chicken producers in the U.S. In fact, Sussex County, Delaware, is considered the birthplace of the broiler chicken industry and produces more chickens than any other county in the United States. The total economic value that this industry brought to Delaware in 2014 was $2.7 billion dollars. In fact, the meat from our broilers was exported all to nations around the world to tune of nearly $140 million last year.”

“If that’s not bad enough, some of our biggest trading partners have temporarily closed their doors to our poultry exports. In some instances, these bans affect every state that produces poultry products – not just those that have had a confirmed case of the flu.”

“Thankfully, there is some good news. The frequency of new cases has slowed significantly in recent weeks. Broiler chickens have yet to contract the virus. And as of now, there is no evidence of a threat to human health. We have farmers all across America to thank for much of this fortunate news. Their efforts – and sacrifices – have really made a difference. I’d also like to recognize our federal and state agriculture and public health officials for their hard work. Our friends in academia and industry have also done a great job.”

“But this is not a time to rest on our laurels. The possibility of a new outbreak, even here along the East coast, is very real. All of us need to remain on high alert. This is especially true as we move into migratory season in the coming months.”

The fundamental idea of ​​the congressional hearing was raise ideas to contain the virus that the USDA Director qualified as a major animal health emergency in the country's history. One of the guests was Professor Jack Gelb, Director of the Center for Biosciences of the University of Delaware, who said that the experience gained in Delaware during an explosion of influenza in 2004 has helped develop and implement biosecurity programs designed to help farmers prevent and respond to avian influenza on their farms. They are the ones that can identify early symptoms and start biosecurity measures immediately.

Professor Gelb also recommended creating insurance programs for poultry farmers who could lose their animals in case of contamination since birds must be eliminated immediately.

Delaware Agriculture Secretary Ed Kee called poultry “the backbone of our agricultural industry,” with improving demand leading to “current and future projected growth.”

And a new outbreak of avian influenza could have serious consequences for the Hispanic community of Sussex, so as a practical recommendation from the congressional hearing we learned that workers should be even more careful in the cleaning of boots and equipment.

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