Syndicate content

User login

Advertisement

Add content

Catholic Relief Services mira hacia el Sur en el debate de inmigración


PRNewswire-HISPANIC PR WIRE



La organización se dirige a las causas fundamentales para aliviar los factores de empuje de inmigración

Catholic Relief Services (CRS), la agencia oficial de la comunidad católica en los Estados Unidos para ayuda humanitaria y de desarrollo internacional, pide al Congreso que tome una mirada seria a los factores que impulsan la migración a los EE.UU. mientras decide el destino de la reforma migratoria. CRS cree firmemente que la manera más eficaz para hacer frente a la inmigración consiste tanto en reformar nuestro sistema actual de inmigración como en reducir la necesidad detrás de altos niveles de migración en los países de origen.

"Creemos que el debate actual en inmigración debe incluir un reconocimiento de que la migración no ocurre en un vacío o como un asunto simplemente doméstico. Necesitamos responder más eficazmente a los factores que son la causa de la migración, incluyendo la pobreza, la falta de seguridad pública y la persecución", dijo Bill O'Keefe, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales y Defensa de CRS. "No se trata de detener la migración sino de crear oportunidades para que las personas tengan opciones, incluyendo el derecho a no migrar."

Ya que el 80% de la inmigración no autorizada se origina actualmente en América Latina, en particular México y Centroamérica, CRS recomienda que se preste una atención especial a los esfuerzos regionales comunes para tratar los factores económicos y sociales que impulsan la migración fuera de estos países, manteniendo un enfoque específico en disminuir la pobreza rural, la vulnerabilidad a desplazamientos luego de desastres naturales y el alto desempleo juvenil.

CRS recomienda que una legislación de reforma migratoria con sentido común incluya:

             Una evaluación de los factores principales que impulsan la migración a los EE.UU. de aquellos países con las tasas más altas de migración no autorizada. Esta valoración deberá incluir un análisis del impacto de la política exterior actual de los Estados Unidos y de asistencia en las causas de la migración.

             El desarrollo de una estrategia por parte del Departamento de Estado (DOS) de los EE.UU., la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) y otras agencias federales para dirigir con más eficacia la política exterior y ayuda de los EE.UU. hacia tratar los factores económicos, sociales y de seguridad que conllevan a las altas tasas de migración no autorizada de los países priorizados.

             Una mayor coordinación entre USAID, las agencias relevantes del gobierno de EE.UU. y los gobiernos de países donde se origina la migración para promover políticas públicas que den prioridad al crecimiento inclusivo, la reducción de la pobreza y a alternativas sostenibles a la emigración.

             Apoyo a la inversión pública y privada y formación de asociaciones para promover el desarrollo rural, el empleo urbano y la reducción de la violencia.

En América Latina, CRS, en colaboración con USAID, la sociedad civil y los gobiernos locales, al igual que el sector privado, está creando oportunidades nuevas y sostenibles para familias y comunidades que, de otro modo, podrían verse obligados a emigrar. Los programas de CRS han mejorado las condiciones de vida de más de 67.000 familias de agricultores en ocho países de América Latina desde el 2007, al ayudarlos a pasar de la agricultura de subsistencia a la agro empresarial. En Nicaragua solamente, el programa dirigido por CRS, Alianza para Crear Oportunidades de Desarrollo Rural a través de Relaciones Agroempresariales (ACORDAR), ha revolucionado cómo los pequeños agricultores de café y vegetales crecen, cooperan y llegan al mercado con sus productos. Este proyecto de cuatro años ha creado 6.000 nuevos puestos de trabajo y más que triplicado el ingreso neto de la producción de vegetales para los agricultores.

CRS también ha trabajado en esfuerzos binacionales junto a organizaciones mexicanas y estadounidenses, incluyendo United Farmworkers, Global Workers y grupos católicos para abordar problemas en la contratación de trabajadores agrícolas temporales (H2A) de México. A través del proyecto, se capacitaron a más de 11.000 personas para identificar y reducir los abusos en la contratación de trabajadores agrícolas para trabajar dentro de este sector en EE.UU. La investigación y recomendaciones del proyecto están siendo promovidas frente a los gobiernos de Estados Unidos y México para aumentar la rendición de cuentas y proteger, tanto a trabajadores como a empleadores, de las prácticas de contratación abusivas.

La migración es un fenómeno complejo. En los países donde se origina la migración, la falta de oportunidades económicas y la inseguridad contribuyen altamente a la decisión de migrar. El tratar las causas fundamentales de la migración no autorizada es una responsabilidad que recae en primer lugar sobre los países de origen, y, con ello, la necesidad que tienen los gobiernos y las sociedades de crear oportunidades viables para su pueblo. Sin embargo, CRS cree imperativo que los Estados Unidos reexamine las maneras en que nuestro comercio, seguridad, políticas de ayuda internacional y de desarrollo impactan a los países donde se origina la migración y la forma en que pueden contribuir mejor al desarrollo sostenible y a la prosperidad regional compartida. Ultimadamente, la migración no es sólo un asunto económico, social o legal. Es una cuestión moral con un rostro humano que hace del statu quo actual, algo inaceptable. En este momento, nos encontramos frente a una rara oportunidad para promulgar una política equilibrada que atienda las causas y consecuencias de la migración, al mismo tiempo que mantenga la tradición de Estados Unidos como una nación de inmigrantes.




Catholic Relief Services Looks South in the Immigration Debate

Agency advocates addressing root causes to alleviate push factors of immigration

Catholic Relief Services (CRS), the official international humanitarian and development agency of the Catholic community in the United States, is asking Congress to take a serious look at the factors driving migration to the U.S. as it considers immigration reform legislation.  CRS believes that the most effective way to address immigration is to both reform our current immigration system and reduce the need for high rates of migration in countries of origin.

"We believe that the current debate on immigration reform must include a recognition that migration does not occur in a vacuum or only as a domestic issue. We need to more effectively respond to the factors that are at the root of migration, including poverty, lack of public safety and persecution," said Bill O'Keefe, Vice President of Government Relations and Advocacy for CRS. "It's not about stopping migration, but about creating opportunities so that people have options- including – 'the right not to migrate'."

With 80% of the current unauthorized immigration originating in Latin America particularly Mexico and Central America, CRS recommends that particular attention be paid to shared regional efforts to address the economic and social factors driving migration from these countries, with a specific focus on decreasing rural poverty, vulnerability to displacement after natural disasters and high youth unemployment.

CRS recommends that common sense immigration reform legislation include:

             An assessment of the primary factors driving migration to the U.S. from countries with the highest rates of unauthorized migration.  This assessment should include an analysis of the impact of current U.S. foreign policy and assistance on the causes of migration.

             Development of  a strategy by the U.S. Department of State (DOS), the U.S. Agency for International Development (USAID) and other federal agencies to more effectively target U.S. foreign policy and assistance in addressing  the economic, social, and security factors driving high rates of unauthorized  migration from prioritized countries.

             Expanded coordination between USAID, relevant U.S government agencies and the governments of migrant-sending countries to promote public policies that prioritize inclusive growth, poverty reduction and sustainable alternatives to emigration.

             Support of public-private investment and partnerships to promote rural development, urban employment and violence reduction.

In Latin America, CRS, in partnership with USAID, local civil society and governments as well as the private sector, is creating new and sustainable opportunities for families and communities who might otherwise be compelled to migrate.  CRS programs have improved the living standards of more than 67,000 farm families in eight countries in Latin America since 2007 by helping them to move from subsistence to agro enterprise farming.  In Nicaragua alone, the CRS-led Alliance to Create Rural Development Opportunities through Agroenterprise Relationships (ACORDAR) program has revolutionized how small coffee and vegetable farmers grow, cooperate and go to market with their product. This 4-year project created 6,000 new jobs and farmers increased their net income for vegetable production more than threefold.

CRS has also worked on bi-national efforts with Mexican and U.S. organizations, including the United Farmworkers, Global Workers and Catholic groups to address issues in the recruitment of temporary (H2A) farmworkers from Mexico. The project trained more than 11,000 people to identify and reduce abuses in farmworker recruitment for U.S. agriculture.  The research and recommendations from the project are being promoted with the U.S. and Mexican governments to increase accountability and protect both workers and employers from abusive recruitment practices.

Migration is a complex phenomenon. In migrant-sending countries, lack of economic opportunity and insecurity contribute heavily to the decision to migrate. Responsibility for addressing the root causes of unauthorized migration rests first with the countries of origin and the need for governments and societies to create viable opportunities for their people. However, CRS believes that it is also imperative that the United States re-examine the ways in which our trade, security, development and international assistance policies impact migrant-sending countries and can better contribute to sustainable development and shared regional prosperity. Ultimately, migration is not just an economic, social or legal issue. It is a moral issue with a human face making the current status quo unacceptable. We now have a rare chance to enact a balanced policy that addresses the causes and consequences of migration while supporting America's tradition as an immigrant nation.

Advertisement

Advertisement

Advertisement