Syndicate content

User login

Advertisement

Add content

DREAM Act Perspectivas e Implicaciones


Gabriel Pilonieta-Blanco




Panel de discusión sobre la ley DREAM Act

La Asociación de Estudiantes Latinoamericanos de la Escuela de Derecho de Widener organizó un panel de discusión sobre la ley DREAM Act el miércoles 12 de octubre, moderado por el profesor Erin Daly.

DREAM Act es una propuesta de ley bipartidista para el Desarrollo, Ayuda y Educación de Menores Extranjeros (DREAM por sus siglas en inglés). Bajo las rigurosas disposiciones de la ley DREAM Act, los jóvenes indocumentados calificados serían elegibles para obtener la ciudadanía en un plazo condicional de 6 años con la condición de que obtengan un grado universitario o que cumplan dos años de servicio militar. La presentación del panel sirvió para discutir los problemas e implicaciones de esta propuesta. Los expositores dijeron lo siguiente.

Peter Gonzales, Abogado en Inmigración – “Por qué Amnistía no es una palabrota”.

“Yo creo que la amnistía no es algo malo. A fuerza de repetir lo mismo y con la ayuda de un gran soporte económico, el movimiento anti-DREAM Act ha empañado efectivamente la palabra amnistía. Pero en realidad, un programa de amnistía puede resultar una herramienta muy efectiva utilizada por las autoridades para realizar correcciones o ajustes a sistemas imperfectos”. “Los programas de amnistía tienen diferentes propósitos, desde recoger armas ilegales, a cobrar impuestos pendientes, asegurarse que las estructuras de los edificios hayan sido apropiadamente inspeccionadas y el permiso otorgado, hasta el tema de moda, inmigración.  Se usan como herramientas para corregir o arreglar sistemas imperfectos. Ellas en sí no transmiten el mensaje de que uno pueda almacenar un arsenal de armas ilegales, dejar de pagar impuestos o construir un anexo en su vivienda sin los permisos pertinentes. Ellas no estimulan a las personas a ignorar el estado de derecho. Al contrario. Se utilizan como una herramienta para hacer que las personas se ciñan a las leyes y a menudo se utilizan para promocionar la seguridad pública, estimular la economía y educar al público en el tema de las leyes. No estamos hablando de amnistía para individuos que hayan cometido actos de violación, homicidio, agresión, uso de drogas o delitos con armas. Con la ley DREAM Act ni siquiera estamos hablando de amnistía para personas quienes hayan podido ignorar intencionalmente las leyes de inmigración. En general, los beneficiarios de la ley DREAM Act han debido haber entrado en los Estados Unidos a una edad en la que nuestras cortes criminales reconocen que el infractor no tenía mens rea (mente culpable o dolo) para ser procesado como un adulto. De hecho, el sistema de justicia de menores en los Estados Unidos trata a los jóvenes quienes pudieran haber cometido crímenes graves de manera menos severa que las propias cortes de inmigración. Una persona de diez años de edad acusada de haber violado a otra persona en Pennsylvania, perpetrando una agresión sexual violenta en contra de otro ser humano, puede lograr que su expediente sea sellado o inclusive eliminado siempre y cuando no cometa otro crimen. Paralelamente, una persona de diez años de edad nacida fuera de los Estados Unidos y traída a este país ilegalmente o que haya prolongado su estadía más allá de los límites de su visa, puede ser deportada. La amenaza de deportación no se desvanece cuando cumple 18 años. Su expediente nunca será sellado o eliminado. Es tratado de la misma manera como si hubiera cometido el crimen siendo adulto. Esto sencillamente no tiene sentido”.

En su ponencia Erick Ruark, Director de Investigación de FAIR (Federación para la Reforma de la Ley Norteamericana de Inmigración), titulada “Más allá de la retórica: DREAM Act en el contexto de la política norteamericana de inmigración”, dijo claramente que la ley DREAM Act como tal no tiene ningún chance de ser aprobada. La ley DREAM Act no va a ser aprobada por este Congreso, y parecería que va a haber aún mayor oposición a esta ley luego de las elecciones de 2012. Sin importar cuál sea su ideología, éste es un punto que debería ser reconocido, y yo creo que si hubiera un respaldo amplio entre los electores en todos los Estados Unidos para apoyar la ley DREAM Act, ya sería una realidad. La votación de la ley DREAM Act en la sesión número 111 del Congreso fue un acto simbólico, realizado con fines políticos. Tengan en cuenta que más de 50 miembros no re-electos de la Cámara de Diputados votaron a favor de la ley DREAM Act sabiendo que no tendrían que enfrentar a los electores nuevamente, y que algunos senadores sólo votaron que sí a la ley DREAM Act luego de estar seguros de que la ley no sería aprobada en esa Cámara”.

Continuando con el análisis de la esencia de la ley DREAM Act, quiero abordarlo de dos maneras. La primera se enfoca en el problema que la ley DREAM Act está supuesta a solucionar, el cual es, darle estatus legal (amnistía) a aquellos que fueron traídos a los Estados Unidos ilegalmente por sus padres cuando eran niños. Creo que la mayoría de los norteamericanos, incluido yo, se compadecen de aquellos que han llegado aquí de pequeños y que se han destacado en la escuela, no hablan otro idioma sino el inglés, no conocen su tierra natal y no tienen ninguna conexión con ella, cultural o familiar. Desarraigar a ese joven y enviarlo de vuelta a lo que para efectos prácticos es una tierra extranjera no es algo que cuenta con apoyo entusiasta. Pero les aseguro que el número de personas que cumplen con los criterios anteriormente descritos es muy, muy pequeño, relativamente hablando.  No constituye un problema importante de política si lo vemos en esos términos. Pero para aquellos que sí llenan estos requisitos, no es un asunto nimio, y de ninguna manera deseo disminuir su dilema. Lo que sí quiero señalar es que la ley DREAM Act no fue diseñada para abordar ese problema, sino más bien para utilizar el predicamento de un porcentaje muy pequeño de la población ilegal para aprobar una legislación generalizada de amnistía.

Las versiones completas de ambas intervenciones pueden ser leídas en nuestra página web: www.eltiempohispano.com

 




The DREAM Act Its Prospects and Implications

Panel about the Dream Act

 

The Latin American Student Association of Widener School of Law organized a panel about the Dream Act on Wednesday October the 12th. Moderated by Professor Erin Daly

The DREAM Act is a bipartisan legislation for the Development, Relief and Education for Alien Minors. Under the rigorous provisions of the DREAM Act, qualifying undocumented youth would be eligible for a 6 year long conditional path to citizenship that requires completion of a college degree or two years of military service. This panel presentation served to discuss the issues and implications of the DREAM Act proposed legislation featuring:

Peter Gonzales, Esq. Immigration Attorney – “Why Amnesty Isn’t a Four Letter Word.”

“I suggest that amnesty is not a bad thing.  Through repetition and with lots of funding, the anti-DREAM Act movement has effectively tarnished the word amnesty.  But in reality, an amnesty program can be a very effective tool that authorities use to make corrections or adjustments to systems that are not perfect.” “Amnesty programs have different purposes, from collecting illegal weapons, to unpaid taxes, to making sure that building structures are properly inspected and permitted, to the topic of the hour, immigration.  They are used as tools to correct or make fixes to broken or imperfect systems.  They do not, by themselves, send a message that you can own an arsenal of illegal weapons, stop paying taxes, or build an addition on your house without proper permits.  They do not encourage people to ignore the rule of law. Just the opposite. They are used as a tool to bring people back into compliance with the law and are often used to promote public safety, boost the economy, and educate the public about the law. We are not talking about amnesty for individuals who have committed rape, murder, assault, drug or weapons offenses.  With the DREAM Act we are not even talking about amnesty for people who may have intentionally ignored the immigration laws.  By and large, the beneficiaries of the DREAM Act would have entered the U.S. at an age where our criminal courts recognize that the offender would lack the necessary mens rea to be charged as an adult.  In fact, the juvenile justice system in the United States treats young people who may have committed serious crimes far more leniently than the current immigration courts do.  A ten year old who is convicted of raping another person in Pennsylvania, committing a violent, sexual assault on another human being, may be able to have their records sealed and even expunged if they commit no other crimes.  Meanwhile, a ten year old who is born outside of the U.S. and is brought to the U.S. either illegally or overstays their visa is deportable.  The threat of deportation doesn’t go away when they turn 18.  Their records are never sealed or expunged. They are treated the same as if the crime was committed when they were an adult.  This just doesn’t make sense.”

In his presentation titled “Beyond the Rhetoric: The DREAM Act in the Context of U.S. Immigration Policy”, Erick Ruark, FAIR (Federation for American Immigration Reform) Research Director clearly stated that the DREAM Act as such has no chance of being approved. “The DREAM Act is not going to pass this Congress, and it appears very likely that there will be even more opposition to the legislation after the 2012 election.  No matter where you stand, this is a point you should be able to recognize and I propose to you that if there were broad support among voters across the United States for the DREAM Act, it would have already become a reality.  The vote on the DREAM Act taken by the 111th Congress was symbolic, done for political purposes.  Keep in mind that over 50 defeated House members voted in favor of the DREAM Act knowing that they would not have to face the voters again; and that some Senators only voted yes on the DREAM Act after the legislation was certain to be defeated in that Chamber.”

On to the substance of the DREAM Act, and I want to approach it in two ways.  The first is to addresses what the DREAM Act is meant to resolve; namely, granting legal status (amnesty) to those who were brought into the United States illegally by their parents as young children.  I think that most Americans, myself included, do have sympathy for those who have come as young children and have excelled in school, speak no language other than English, have no memory of their homeland and no cultural or familial connection to it whatsoever.  To uproot that young person and potentially send them to what, for all intents and purposes would be a foreign land, is not something that garners a lot of enthusiastic support.  But I submit to you that the number of individuals who meet the above criteria is very, very small, relatively speaking.  It is not major policy problem if we think about it in those terms.  But to those who do meet those criteria, it is not a small matter, and I do not wish to diminish their dilemma in any way.  What I do want to point out is that the DREAM Act is not meant to address this problem.  Instead it is designed to use the predicament of a very small percentage of the illegal alien population in order to pass a sweeping amnesty legislation.

Complete versions of both presentations can be found in our website: www.eltiempohispano.com

 

Advertisement

Advertisement

Advertisement