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Promotoras


Christiana Care

Sharon Gomez




Christiana Care promociona la salud de los senos entre las latinas a través de las Promotoras

En Christiana Care, las latinas están aprendiendo sobre la salud de los senos y el monitoreo del cáncer, información ésta que pueden compartir con la creciente comunidad hispana de Delaware actuando como Promotoras –promocionadoras de educación para la salud.

“Si le enseñas a alguien, también pídele que hable con su familia, con su comunidad, de esta manera creas consciencia de que el cáncer no es una sentencia de muerte”, dice Nora Katurakes, RN, MSN, OCN, Gerente de Educación y Ayuda para la Salud de la Comunidad de Christiana Care.

Josefina Hernández, de 51 años de edad, sabe de primera mano lo importante que es hacerse una mamografía anualmente. Su monitoreo regular detectó cáncer de seno en estado 1, una variación temprana de la enfermedad que es altamente tratable.

“Nunca hubiera sabido que tenía cáncer si no me hubiera hecho la mamografía”, dice. “Ahora le digo a mis hijas, a mis hermanas, a mi familia, de manera que ellos sepan”. En talleres realizados recientemente en el centro Helen F. Graham Cancer Center y en la biblioteca Woodlawn Library, Hernández y otras Promotoras en entrenamiento aprendieron sobre la salud de los senos y la efectividad de la detección y tratamiento tempranos para salvar vidas.

“Culturalmente, nosotras las latinas no vemos la necesidad de ir a ver al médico a menos que estemos enfermas”, dice Sharon Gómez, coordinadora de ayuda a la comunidad. “A través de las Promotoras estamos enfatizando la importancia de los exámenes de monitoreo que puedan detectar un problema antes de que alguien se sienta enfermo”. El cáncer de senos es la principal causa de muerte entre las mujeres hispanas, de acuerdo con lo que dice la Asociación Americana del Cáncer (ACS por sus siglas en inglés). Las mujeres hispanas tienen un 20 por cierto más de probabilidades de morir de cáncer de seno que las mujeres blancas no-hispanas que han sido diagnosticadas a la misma edad, a menudo porque se ha diagnosticado el cáncer en una etapa más avanzada, de acuerdo con los Datos sobre Cáncer de la ACS. El año pasado, 41,7 por ciento de las mujeres hispanas se hicieron una mamografía, comparado con un 53 por ciento de mujeres blancas no-hispanas.

A lo largo del año, el personal de ayuda comunitaria de Christiana Care trabaja con hispanos y con personas en otras comunidades marginadas para hacer del cuidado de la salud un servicio más asequible.

“Frecuentemente recibimos llamadas de personas que no tienen seguro y otros que no tienen asistencia de salud primaria, preguntando si ellos pueden ayudar”, dice Jocelin Valentin, una coordinadora bilingüe de ayuda del programa de Educación y Ayuda para la Salud de la Comunidad del centro Helen F. Graham. “Nosotros les decimos que ‘sí’, y los convocamos a reuniones para que sirvan de intérpretes”.

El Departamento de Educación para la Salud y Ayuda Comunitaria obtuvo un subsidio para un programa para educar a proveedores de salud sin preparación formal de la ley American Recovery and Reinvestment Act (Recuperación y Reinversión) a través del programa NCI Comunidad Nacional de Centros para el Cáncer. Este subsidio de dos años cubre los gastos de un trabajador bilingüe de ayuda a la comunidad a tiempo completo. Susan G. Komen de la afiliada Cure Filadelfia también cubre los gastos de un coordinador bilingüe de ayuda a la comunidad.

Adicionalmente a las Promotoras, el programa incluye asistentes médicos en entrenamiento en clínicas calificadas a nivel federal para promocionar los exámenes de monitoreo, comenzando con la salud de los senos y finalmente incorporando exámenes para cáncer de cérvix y de colon.

“Nuestra meta es que 300 personas se hagan el monitoreo como resultado de este programa”, dice Katurakes. “Cada una de las Promotoras representa una conexión en una red familiar que a su vez puede llegarle a otros a quienes, de lo contrario, no podríamos tener la oportunidad de ayudarles”.





Promotoras

Christiana Care promotes breast health to Latinas through the Promotoras

At Christiana Care, Latinas are learning about breast health and cancer screenings, essential information they can share with others as Promotoras—promoters of health education—to Delaware’s rapidly growing Hispanic community.

“If you teach someone, then ask her to go talk to her family, her community, you raise awareness that cancer is not a death sentence,” says Nora Katurakes, RN, MSN, OCN, Christiana Care’s manager οf Community Health Outreach and Education.

Josefina Hernandez, 51, knows firsthand how important it is to get an annual mammogram. Her regularly scheduled screening detected Stage 1 breast cancer, an early form of the disease that is highly treatable.

“I would have never found out that I had cancer if I hadn’t had my mammogram,” she says. “Now, I tell my kids, my sisters, my family, so that they will know.”

At a recent workshops at the Helen F. Graham Cancer Center and Woodlawn Library, Hernandez and other Promotoras-in-training learned facts about breast health and the effectiveness of early detection and treatment in saving lives.

“Culturally, Latinas don’t see a need to go the doctor’s unless we are sick,” says Sharon Gomez, outreach coordinator. “Through the Promotoras, we are emphasizing screenings that can detect a problem before someone feels sick.”

Among Hispanic women, breast cancer is the leading cause of cancer death, according to the American Cancer Society (ACS). Hispanic women are 20 percent more likely to die from breast cancer than non-Hispanic white women diagnosed at the same age, often because the cancer is diagnosed at a later stage, according to ACS Cancer Facts. Within the past year, 41.7 percent of Hispanic women had a mammogram, compared to 53 percent of non-Hispanic white women.

Throughout the year, Christiana Care’s outreach staff works with Hispanics and people in other underserved communities to make health care more accessible.

“We frequently get calls from people who do not have insurance and others who do not have primary care, asking if they can get help,” says Jocelin Valentin, a bilingual outreach coordinator at the Community Outreach and Education program at Helen F. Graham. “We tell them ‘yes,’ and that we will meet them at appointments to interpret.”

The Community Health Outreach and Education Department obtained a grant for a lay health educator program from the American Recovery and Reinvestment Act through the NCI National Community Cancer Centers Program. The two-year grant pays for a full-time bilingual community outreach worker. Susan G. Komen for the Cure Philadelphia affiliate also pays for a bilingual outreach coordinator.

In addition to the Promotoras, the program includes training medical assistants at federally qualified clinics to promote screenings, starting with breast health and eventually including tests for cervical and colon cancer.

“Our goal is to have 300 people receive screenings as a result of this program,” Katurakes says. “Each one of the Promotoras represents a connection in a family network who can reach others we might not otherwise have an opportunity to help.”

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